Mantener la calma en los bancos catalanes

Crece la inquietud entre clientes, trabajadores y accionistas

El ambiente está revuelto y algunos nos trasladáis vuestra inquietud por la seguridad de las posiciones en entidades catalanas, y nos preguntáis si sería sensato trasladarlas a otras entidades no radicadas en Cataluña. Siempre hemos pensado que hay 3 motivos principales para cambiar de banco:

  • no nos encontramos cómodos con nuestra operatoria
    •no atienden a nuestras necesidades a un precio razonable
    •tenemos dudas sobre su seguridad

A este respecto creemos que hay que mantener la calma, y que los efectos adversos que pudiesen derivarse del agravamiento de esta situación están contemplados por las entidades en sus respectivos planes de contingencia y continuidad del negocio.

¿Y qué es un plan de contingencia? Básicamente se trata de un conjunto de medidas preventivas que permite una respuesta rápida en caso de incidentes, accidentes o estados de emergencia, con el fin de minimizar sus efectos adversos. Pensemos que, incluso en nuestro ámbito personal o familiar, tenemos previstas algunas situaciones de emergencia, más o menos probables, ante las que tomamos medidas preventivas: guardar velas y cerillas en un lugar determinado por si hay un apagón, llevar un cargador externo por si se agota la batería del móvil, o simplemente llevar un paraguas en el coche por si llueve. Para asegurar su funcionamiento, e incluso su supervivencia, las organizaciones públicas o privadas están obligadas permanentemente a evaluar posibles escenarios adversos tanto en su interior como en su entorno, identificando riesgos y elaborando un conjunto de estrategias y operativas alternativas que permitan, lo más rápido posible, minimizar los daños y continuar su actividad.

Aunque ni el Banco de España ni el Banco Central Europeo han solicitado oficialmente a las entidades financieras que elaboren planes de contingencia (que sí solicitaron para evaluar el posible impacto del Brexit en su negocio) relativos al riesgo soberanista en Cataluña, es lógico que las entidades financieras los tengan elaborados, como muchas otras compañías. El foco se centra principalmente en Caixabank y Banco Sabadell, ambas con sede en Cataluña, sin descuidar al BBVA que tiene el 30% de sus sucursales en esta comunidad.

Divulgar su existencia y contenido es una decisión estratégica de cada entidad, principalmente en su vertiente comercial, buscando el equilibrio entre la tranquilidad de los clientes y la imparcialidad política. Sirvan de ejemplo las respuestas obtenidas, preguntados al respecto hace algunas semanas, de máximos responsables de las mismas. Gonzalo Gortázar (Caixabank) esquivó el contenido de la pregunta con ambigüedad, “el plan estratégico de la entidad es seguir creciendo, centrarse en el negocio y seguir muy pegados al territorio” mientras que Jaime Guardiola (Sabadell) dijo que “es normal que se esté contemplando la posibilidad de cambios en los domicilios sociales de las empresas, pero tan sólo nominales” dando a entender que deberían ser considerados meros trámites administrativos. Sin embargo, tras lo sucedido este fin de semana, las respuestas en ambos casos se reducen a un lacónico pero clarificador “haremos lo que tengamos que hacer“.

Cabe recordar en cualquier caso que, ante una eventual situación, que estimamos remota, de catástrofe financiera, operan las coberturas del Fondo de Garantía de Depósitos  de Entidades de Crédito. Los depósitos en dinero están garantizados hasta un máximo de 100.000 euros por depositante. Del mismo modo están garantizados los depósitos en valores e instrumentos financieros confiados a una entidad de crédito, también hasta un importe máximo de 100.000 euros. Por el contrario no están cubiertos por el FGD los siguientes productos: acciones y títulos de las entidades, pagarés, bonos,  obligaciones, fondos de inversión, planes de pensiones y seguros de ahorro, si bien estos últimos gozan de la protección al 100% del Consorcio de Compensación de Seguros, que actúa como fondo de garantías.

Para saber más sobre este tema recomendamos la lectura de este artículo que publicó ayer El Confidencial: Tengo el dinero en un banco catalán, ¿qué me puede pasar? 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *