Reclaman que les dejen trabajar con rigor e independencia: La Asociación de Inspectores del Banco de España critica el papel del supervisor

Algunos asuntos de actualidad más alarmantes y urgentes están sirviendo de cortina de humo y distrayendo nuestra atención de otra serie de noticias que se están produciendo en las últimas semanas que también tienen gran importancia. Dedicamos este artículo a algunas de ellas, surgidas en torno a las comparecencias ante la comisión del Congreso de los Diputados que investiga la crisis financiera, el rescate bancario y la quiebra de las cajas de ahorros.

•”Se aparta de la inspección de determinadas entidades a compañeros que destapan irregularidades, deficiencias o déficits patrimoniales en dichas entidades que se tratan de minimizar o de ocultar.”
•”El supervisor está cautivo ante la influencia de las propias entidades supervisadas.”
•“En la etapa de las fusiones entre las cajas de ahorros, el Banco de España permitía a estas entidades presentar beneficios ficticios aunque tenían pérdidas millonarias que les hubieran impedido realizar las uniones.”
•”Ha sido el FROB, y tenía que haber sido el Banco de España, quién ha tenido que llevar a la Fiscalía a los gestores de las entidades quebradas.”
•”Los gestores de las cajas de Bankia cobraron 100 millones en bonus gracias a una artimaña contable.”

Estas críticas, contundentes y reveladoras, han sido expresadas ante la Comisión por Pedro Luis Sánchez Ruiz y José Antonio Delgado Manzanares, presidente y secretario respectivamente de la Asociación de Inspectores de Entidades de Crédito del Banco de España, en sendas comparecencias ante esta Comisión. Y acaso lo peor no sean los errores cometidos en el pasado sino la denuncia de que pocas cosas han cambiado y los errores pueden volver a repetirse y a tener graves consecuencias.

Hace más de 10 años que este cuerpo de inspectores, mayoritariamente representado en la Asociación de Inspectores de Entidades de Crédito del Banco de España, clama en el desierto con advertencias sobre el papel del Banco de España en su papel de supervisor de las entidades. Se puede leer una amplia colección de artículos en su blog IBE INSPECTORES DEL BANCO DE ESPAÑA.

Para no extendernos en repetir titulares recomendamos la lectura de estos artículos de prensa dedicados a este asunto:

Los inspectores afirman que el supervisor español y europeo está en manos de la banca

Los inspectores denuncian que el Banco de España “apartaba” a los críticos

Bankia salió a bolsa con provisiones pintadas

Los inspectores piden el cese del subgobernador del Banco de España

Los Inspectores del Banco de España tachan de “grosería” el desfase en la valoración del Popular

La Inspección del Banco de España acusa a Durán de mentir al Congreso sobre el inspector crítico

 

Nueva sentencia del Tribunal Supremo: Los acuerdos privados sobre cláusulas suelo también son nulos

La reciente sentencia del Tribunal Supremo es así de clara y rotunda. La falta de transparencia de la cláusula suelo determina su nulidad absoluta por tener carácter abusivo, es insubsanable y no es posible su convalidación. En consecuencia los acuerdos privados que las entidades han ido suscribiendo con clientes afectados, con la finalidad de amortiguar el impacto económico, son tan nulos como la cláusula suelo incluida en sus contratos.

El texto de la sentencia es contundente en lo que se refiere a la nulidad y también ilustrativo respecto a las prácticas abusivas, dilatorias y confusas que aplican algunas entidades en la gestión de este contencioso. El Alto Tribunal dedica además todo un punto de los Fundamentos de Derecho a emitir una severa y sonora reprimenda a la entidad demandada por intentar dilatar y obstaculizar el procedimiento:  “…presentando un escrito  telemáticamente a última hora del día previo a la deliberación, votación y fallo del recurso.” “No es serio, ni es acorde con el respeto institucional que merece el Tribunal Supremo, que los litigantes esperen al último momento para presentar escritos que deben ser tomados en consideración en la deliberación, votación y fallo de un recurso.”

Por lo tanto todos aquellos clientes afectados por la cláusula suelo que no hayan puesto todavía reclamación ni demanda porque “negociaron” un arreglo con su entidad tienen el camino judicial bastante más despejado. Y no deben dejarse intimidar por el hecho de que el acuerdo “amistoso” que hayan firmado con su entidad contenga un compromiso expreso de no reclamar ni litigar, puesto que todo el contenido de dicho acuerdo es completamente nulo.

Aquí tenéis acceso al texto completo de la sentencia, cuya lectura recomendamos:

Sentencia del Tribunal Supremo 16.10.2017 sobre nulidad de los acuerdos privados relativos a cláusulas suelo

 

Crece la inquietud entre clientes, trabajadores y accionistas: Mantener la calma en los bancos catalanes

El ambiente está revuelto y algunos nos trasladáis vuestra inquietud por la seguridad de las posiciones en entidades catalanas, y nos preguntáis si sería sensato trasladarlas a otras entidades no radicadas en Cataluña. Siempre hemos pensado que hay 3 motivos principales para cambiar de banco:

•no nos encontramos cómodos con nuestra operatoria
•no atienden a nuestras necesidades a un precio razonable
•tenemos dudas sobre su seguridad

A este respecto creemos que hay que mantener la calma, y que los efectos adversos que pudiesen derivarse del agravamiento de esta situación están contemplados por las entidades en sus respectivos planes de contingencia y continuidad del negocio.

¿Y qué es un plan de contingencia? Básicamente se trata de un conjunto de medidas preventivas que permite una respuesta rápida en caso de incidentes, accidentes o estados de emergencia, con el fin de minimizar sus efectos adversos. Pensemos que, incluso en nuestro ámbito personal o familiar, tenemos previstas algunas situaciones de emergencia, más o menos probables, ante las que tomamos medidas preventivas: guardar velas y cerillas en un lugar determinado por si hay un apagón, llevar un cargador externo por si se agota la batería del móvil, o simplemente llevar un paraguas en el coche por si llueve. Para asegurar su funcionamiento, e incluso su supervivencia, las organizaciones públicas o privadas están obligadas permanentemente a evaluar posibles escenarios adversos tanto en su interior como en su entorno, identificando riesgos y elaborando un conjunto de estrategias y operativas alternativas que permitan, lo más rápido posible, minimizar los daños y continuar su actividad.

Aunque ni el Banco de España ni el Banco Central Europeo han solicitado oficialmente a las entidades financieras que elaboren planes de contingencia (que sí solicitaron para evaluar el posible impacto del Brexit en su negocio) relativos al riesgo soberanista en Cataluña, es lógico que las entidades financieras los tengan elaborados, como muchas otras compañías. El foco se centra principalmente en Caixabank y Banco Sabadell, ambas con sede en Cataluña, sin descuidar al BBVA que tiene el 30% de sus sucursales en esta comunidad.

Divulgar su existencia y contenido es una decisión estratégica de cada entidad, principalmente en su vertiente comercial, buscando el equilibrio entre la tranquilidad de los clientes y la imparcialidad política. Sirvan de ejemplo las respuestas obtenidas, preguntados al respecto hace algunas semanas, de máximos responsables de las mismas. Gonzalo Gortázar (Caixabank) esquivó el contenido de la pregunta con ambigüedad, “el plan estratégico de la entidad es seguir creciendo, centrarse en el negocio y seguir muy pegados al territorio” mientras que Jaime Guardiola (Sabadell) dijo que “es normal que se esté contemplando la posibilidad de cambios en los domicilios sociales de las empresas, pero tan sólo nominales” dando a entender que deberían ser considerados meros trámites administrativos. Sin embargo, tras lo sucedido este fin de semana, las respuestas en ambos casos se reducen a un lacónico pero clarificador “haremos lo que tengamos que hacer“.

Cabe recordar en cualquier caso que, ante una eventual situación, que estimamos remota, de catástrofe financiera, operan las coberturas del Fondo de Garantía de Depósitos  de Entidades de Crédito. Los depósitos en dinero están garantizados hasta un máximo de 100.000 euros por depositante. Del mismo modo están garantizados los depósitos en valores e instrumentos financieros confiados a una entidad de crédito, también hasta un importe máximo de 100.000 euros. Por el contrario no están cubiertos por el FGD los siguientes productos: acciones y títulos de las entidades, pagarés, bonos,  obligaciones, fondos de inversión, planes de pensiones y seguros de ahorro, si bien estos últimos gozan de la protección al 100% del Consorcio de Compensación de Seguros, que actúa como fondo de garantías.

Para saber más sobre este tema recomendamos la lectura de este artículo que publicó ayer El Confidencial: Tengo el dinero en un banco catalán, ¿qué me puede pasar? 

Un esperado Decreto-Ley sobre cláusulas suelo que no cumple expectativas: ¿Se han liado o nos han hecho el lío?

Ya es oficial, aprobado en el Consejo de Ministros del pasado viernes 20 de enero y publicado en el BOE del 21 de enero de 2017, el Real Decreto Ley 1/2017, de 20 de enero, de medidas urgentes de protección de consumidores en materia de cláusulas suelo. La rotundidad con la que la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del pasado 21 de diciembre revoca la jurisprudencia de nuestro Tribunal Supremo, que limitaba en el tiempo la retroactividad de los efectos económicos que sobre los contratos de préstamo tenían cláusulas declaradas nulas por considerarse abusivas, fue acogida con entusiasmo por la gran cantidad de clientes bancarios afectados. Por efecto contagio era previsible que a continuación se desencadenase un gran tsunami de reclamaciones ya que en apariencia la vía judicial queda libre de los obstáculos que hasta ahora podían desanimar a los clientes afectados a emprender acciones legales. Puesto que hasta ahora las entidades las han rechazado y han recurrido por sistema las sentencias contrarias a sus intereses, y no parece que incluso sin probabilidades de éxito vayan a desistir de esta forma de actuar, el evidente peligro de colapso de nuestros tribunales de justicia es una realidad palpable.

Tan solo 48 horas más tarde, en la rueda de posterior al Consejo de Ministros del 23 de diciembre, el ministro portavoz anunció la intención del gobierno de aprobar un procedimiento extrajudicial para que los afectados recuperasen en las cantidades cobradas de más por la aplicación de las cláusulas suelo. Desde ese momento hasta ahora los borradores del proyecto, los rumores y un optimismo sin fundamento levantaron muchas expectativas sobre la aprobación de una norma que aportar una solución definitiva a este litigio.

Pero parece que definitivamente se ha impuesto la lógica, hay mucho dinero en liza y las entidades implicadas tienen mucho poder. El propio Gobierno ha reconocido haber eliminado medidas en este texto por la presión de los bancos. Y lo cierto es que, a primera vista, esta ley no modifica sustancialmente la situación anterior, ya que de cualquier modo las entidades pueden simplemente estimar que las cláusulas no contienen elementos por las que puedan ser consideradas abusivas y por tanto nulas, y finalmente tendrá que ser un juez el que dictamine al respecto. Se esperaba un texto más contundente, con más precisión y menos ambigüedades, con poco margen para la interpretación, que realmente sirviese para descargar a nuestros órganos de justicia del peso de este conflicto.

Tendremos que esperar algunas semanas, acaso unos meses, para ver el desarrollo y el alcance de la ley aprobada, las reacciones de las entidades, y también a que el Tribunal Supremo se pronuncie acerca de la transposición a nuestra jurisprudencia de la mencionada sentencia del TJUE y sus efectos. Solo entonces podremos opinar con fundamento sobre la utilidad que este decreto-ley ha tenido para resolver el conflicto de las cláusulas suelo. Pero lo cierto es que de momento introduce más incertidumbres que seguridad para los clientes bancarios.

3 de octubre Día de la Educación Financiera

Hoy 3 de octubre se celebra el Día de la Educación Financiera en España, impulsado por el Banco de España y la CNMV, que señalan que la celebración de este día tiene como objetivo concienciar a los ciudadanos de la importancia de adquirir un adecuado nivel de cultura financiera en las diferentes etapas de la vida. Según la OCDE, la educación financiera es el proceso por el que “los consumidores mejoran su entendimiento de los productos, conceptos y riesgos financieros y, mediante información, instrucción y/o asesoramiento, desarrollan las habilidades y la confianza para llegar a ser más conscientes de los riesgos y oportunidades financieras, para saber elegir, requerir ayuda y adoptar otras acciones efectivas para mejorar su bienestar financiero”.

Para nosotros también es un día de celebración puesto que una de las misiones de nuestro proyecto Coachbank es la difusión de educación financiera, a la que dedicamos buena parte de nuestra actividad porque todos nuestros servicios tienen, inevitablemente, una importante dosis de educación financiera. Nuestro modelo de Educación Financiera se desarrolla en tres niveles: transmitir conceptos, fomentar actitudes e impulsar valores. Queremos contagiar nuestro convencimiento de que la Educación Financiera es un área de conocimiento indispensable para todos ya que de forma cotidiana vivimos en un entorno financiero incluso desde edades tempranas. Pretendemos desterrar la ignorancia y la apatía, proporcionar herramientas y potenciar competencias y habilidades para que, como clientes y usuarios de servicios financieros, tengamos un nivel óptimo de satisfacción de nuestras necesidades financieras, con percepción de calidad y nivel de servicio, y así valoraremos el papel fundamental que las entidades financieras tienen en el progreso económico.

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En la revista de prensa de hoy podemos encontrar numerosos artículos dedicados a este Día de la Educación Financiera y nos congratulamos al ver como cada vez son más las instituciones y las entidades financieras que promueven jornadas, talleres y seminarios para fomentar la educación financiera. Apoyamos y felicitamos especialmente a aquellas iniciativas de educación financiera centradas en la formación de los clientes y usuarios del sistema financiero para que éste sea cada vez más comprensible, inclusivo y beneficioso para la sociedad. El objetivo último es lograr el más alto nivel de bienestar financiero posible.

No obstante tenemos que señalar que no todas las iniciativas sobre educación financiera tienen esta finalidad. Basta con leer su contenido para percibir, en algunos casos, que se ofrece una educación financiera parcial, sesgada y alineada con los intereses de quien la imparte.

En algunos casos únicamente se centran en como planificar el ahorro e invertir. Pero el bienestar financiero tiene varias caras, indudablemente una de ellas es ahorrar y planificar, pero aún más importante puede ser la financiación responsable y la planificación del gasto. Son ilustrativos los datos del último informe del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre la confianza del consumidor publicado precisamente hoy: el 63% de las economías domésticas de España no tiene capacidad de ahorro, de las cuales un tercio tiene más gastos que ingresos por lo que se ven obligadas a disponer de sus ahorros o a endeudarse. La educación financiera es necesaria para todos, no solo para quienes pueden ahorrar e invertir.

En otros casos se explica que invertir tiene riesgo y por lo tanto se prepara a los futuros inversores para la tolerancia al riesgo que parece se verán obligados a asumir. Parece que se estuviera preparando una coartada y así evitar que en caso de adversidades futuras los inversores pudiesen esgrimir la ignorancia para intentar recuperar sus pérdidas.

Desde Coachbank trabajamos por una educación financiera que sea inclusiva y universal para todos los clientes y usuarios del sistema financiero. Queremos una educación financiera:

  • Que además de conceptos transmita actitudes y valores.
  • Que enseñe los derechos del cliente bancario y cómo ejercerlos.
  • Que promueva la transparencia y erradique las malas prácticas.
  • Que eleve el nivel de exigencia sobre los proveedores de servicios financieros.

Finalmente tenemos que hacer mención, pensando en nuestros niños y jóvenes, en la necesidad de introducir la educación financiera en su formación integral, para que no sufran las mismas carencias que nosotros en esta materia y no cometan los mismos errores. Ellos se enfrentarán a un entorno financiero mucho más diverso y complejo. Es llamativa la ausencia, en nuestros modelos de educación actuales, de contenidos dedicados a enseñar a nuestros niños a integrarse con el entorno que ya les rodea desde la infancia y en el que tendrán que desenvolverse en la etapa adulta, que les ayude a relacionarse con el mismo y a obtener una mejor calidad de vida y, con ello, una sociedad más avanzada. Podríamos introducir en esta categoría educación vial, nutrición, sexualidad, educación para la salud, conciencia ambiental y, desde luego, educación financiera.

Fusión entre Bankia y Banco Mare Nostrum

La Comisión Rectora del Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria (FROB), en sesión celebrada ayer 28 de septiembre, acordó poner en marcha las medidas necesarias para la fusión entre Bankia y Banco Mare Nostrum, explorando al mismo tiempo otras posibles alternativas para la reordenación de sus entidades de crédito participadas.

En un comunicado institucional, emitido por Banco Mare Nostrum en la noche de ayer, se hace especial énfasis en que esta posible fusión no produce solapamiento entre sus redes comerciales, y también en que ambas entidades han llevado a cabo un gran proceso de reestructuración en los años precedentes que proyectan un entidad resultante con altos niveles de solvencia y eficiencia.

La eventual entidad resultante de una fusión entre Bankia y BMN tendría una plantilla de más de 17.000 empleados, en torno a 2.500 oficinas y un volumen global de activos superior a los 240.000 millones de euros.

Desde Coachbank valoramos inicialmente como positiva esta noticia porque proyecta una entidad más fuerte y solvente sin que tenga un impacto negativo sobre las plantillas de Bankia y BMN ya que en principio no parece que se esté planteando el cierre de oficinas ni la reducción de empleados. Y esto es una buena noticia para sus clientes y para el sistema financiero español.

Los clientes de ING podrán obtener efectivo en tiendas a través de una APP.

Audaz e ingeniosa maniobra de la entidad naranja que había salido debilitada de la guerra de los cajeros iniciada por los grandes bancos y que fue rechazada del pacto que suscribieron buena parte de las entidades de menor tamaño por considerar escaso el número de cajeros automáticos que aportaba a la red común en relación a su gran volumen de clientes. ING se vio obligada a suscribir con urgencia acuerdos con Banco Popular y con Banca March para que sus clientes pudieran usar gratis los cajeros de estas entidades, soportando los costes que probablemente le repercutirán estas últimas.
ING

De acuerdo con la información que ofrece hoy en su edición digital el diario Expansión, el banco ING Direct ultima el lanzamiento de un servicio con el que busca reinventar la forma de extraer efectivo, una aplicación que permitirá a sus clientes sacar dinero de una extensa red de comercios utilizando tan solo su teléfono móvil.
En caso de implantarse definitivamente, esta idea redundará en beneficio tanto de los clientes, en su necesidad de obtener efectivo, como de los comercios que verán como el dinero metálico de sus cajas se traslada a sus saldos en cuenta cómodamente y sin coste.

Destripando la cláusula 365/360

Leemos en una noticia publicada por El Confidencial que el Juzgado de Primera Instancia número 15 de Málaga ha admitido a trámite la demanda presentada por el Grupo de Afectados por las Hipotecas de Unicaja. Los clientes hipotecarios de esta entidad reclaman contra el método de cálculo de intereses que aplica el banco, conocido como método 365/360, una práctica consistente en que la entidad financiera modifica la duración del año en la fórmula aritmética para elevar el coste de las cuotas mensuales que pagan los clientes hipotecarios, utilizando en la fórmula de cálculo de cuotas mensuales la duración del año natural en el numerador (365 días) al tiempo que considera en el denominador la duración del año comercial (360 días). El resultado de este doble criterio, difícilmente defendible, perjudica por supuesto a la parte prestataria, que sufre un incremento en la cuota financiera que ronda el 1,5% respecto a la cuota que ofrecería la aplicación del sistema de amortización francés estándar que es el más extendido en nuestro sistema financiero. Para una cuota media de 400 euros el incremento es de 6 euros mensuales, cantidad nada despreciable si se hacen algunos cálculos rápidos: para un préstamo con duración total de 25 años (300 meses) el prestatario paga de media casi 2.000 euros de más. Sólo en el caso de la entidad andaluza, que aplica de forma generalizada la fórmula 365/360 en sus operaciones de activo, el Grupo de Afectados por las Hipotecas de Unicaja estima que hay 100.000 préstamos perjudicados, por lo que el banco ingresa sólo por este concepto 7,2 millones de euros anuales. Esto supone un suculento redondeo para las cuentas de resultados de las entidades que aplican esta cláusula, ya que no es Unicaja la única que lo hace. En este artículo vamos a ir destripando la cláusula 365/360 para quienes quieran saber más sobre la misma, su aplicación y sus efectos.

Históricamente en el mundo del cálculo financiero se ha convenido y aceptado la utilización del año comercial (360 días) para simplificar los cálculos de intereses en una época en la que no existían calculadoras electrónicas y mucho menos potentes ordenadores. Al mismo tiempo se igualaba la duración de todos los meses en 30 días, de forma que en las fórmulas de cálculo financiero los meses naturales eran doceavas partes del año comercial.

El doble criterio que supone estimar la duración del año natural en 365 días para multiplicar pero solo en 360 días a la hora de dividir es difícilmente defendible desde el punto de vista de la lógica y no parece que pueda deberse a otras razones que no sean las del mayor lucro para la parte prestamista. Pero esto no quiere decir que la aplicación de esta cláusula 365/360 sea ilícita, ya que las entidades tienen la libertad de prestar su dinero a quien estimen oportuno y en las condiciones que quieran convenir las partes. Lo que se está alegando en esta reclamación es falta de transparencia y abusividad en la aplicación de la cláusula, que se impone de forma unilateral al consumidor financiero sin que éste pueda interpretar en los términos de la escritura el método por el que se calcula su cuota.

Llegado a este punto, un titular de préstamo hipotecario en el que se aplica la cláusula 365/360 podría pensar que las cuotas deberían ser diferentes cada mes en función de que éste tuviera 31, 30 o 28 días. Y sin embargo observa que las cuotas mensuales de cada periodo revisado son iguales independientemente de la duración del mes. Su curiosidad podría llevarle a buscar en la escritura de constitución del préstamo la fórmula de cálculo de la cuota, pero incluso quien esté familiarizado con las matemáticas financieras y con la fórmula del sistema francés de amortización llegaría a una vía muerta. Veamos la fórmula y su explicación en una escritura que aplica el método 365/360:

Anexo 365-360

Observemos que en esta fórmula no aparece el interés (i) pero en su lugar aparece un novedoso término ‘factor de interés’ (j) explicando que “corresponde, en función de la periodicidad de liquidación de intereses, a un determinado plazo pi“. Podemos entender entonces que el factor de interés se obtiene en función del interés pero no explica cómo. Y de hecho este factor de interés es distinto para cada préstamo, difícilmente coincidirá con otro, se calcula para cada préstamo.

Todo pasa por conocer el valor exacto de la variable plazo (pi). En un sistema de amortización francés normal su valor sería 30, pero ya hemos visto que la aplicación del método 365/360 eleva su valor en torno al 1,5%. ¿Por qué razón, si 365 es un 1,389% de 360, el valor de ‘pi’ puede llegar a ser un 1,458% superior a 30? Porque la entidad no sólo quiere “recuperar” los 5 días que tiene el año natural sobre el comercial, sino que también quiere cobrar intereses por cada uno de los días adicionales que hay en todos los años bisiestos de la vida del préstamo. Para ello calcula los días que median entre la constitución y la finalización del préstamo, bisiestos incluidos, y divide la cifra resultante entre el número de meses naturales a los que se ha concedido la operación, que es el número de cuotas. De este modo se determina el valor de esa variable plazo (pi) que no es más que la media aritmética de la duración en días de los meses de vida del préstamo, que oscilará entre 30,4166 y 30,4375 en función de las fechas de constitución y cancelación, y que a su vez nos permitirá determinar el valor de la misteriosa variable ‘j: factor de interés’.

En el caso de las cláusulas 365/360, como en otras que están siendo objeto de reclamación y demandas judiciales por parte de consumidores bancarios, no se discute que sea lícito o no por parte de cada entidad establecer las condiciones de contratación de sus productos, con independencia de que sean más o menos presentables, lógicas y coherentes. Los reclamantes invocan la falta de transparencia y de comprensibilidad real que puede determinar que dichas cláusulas puedan ser consideradas abusivas. Es ilustrativo que la entidad, en el caso de la demanda presentada por el Grupo de Afectados por las Hipotecas de Unicaja, haya recurrido contra la admisión a trámite de la demanda basándose únicamente en la pretendida falta de legitimación de la parte demandante como plataforma de afectados, sin entrar a discutir sobre la legitimidad de la aplicación de la cláusula.

El Banco de España, a través de las memorias anuales de su Servicio de Reclamaciones y Conducta de Mercado, expone que la utilización del año comercial como denominador en las fórmulas de cálculo de intereses, aunque es una práctica bancaria arraigada en el tiempo, puede llegar a ser cuestionada como buena práctica en la actualidad por carecer de razón técnica y no obedecer a criterios de facilitar los cálculos; pero descarga en los órganos judiciales la responsabilidad de determinar si las cláusulas que la imponen son abusivas. En ese sentido hay que señalar que ya existen resoluciones judiciales que condenan a entidades financieras por utilizar el método 365/360 para calcular los intereses de sus préstamos.

Lecturas recomendadas para saber más sobre las cláusulas 365/360:

El método 365/360 de cálculo de intereses en contratos de préstamo con consumidores: una propuesta de control judicial de abusividad Revista CESCO de Derecho de Consumo, núm. 11, 2014, págs. 191-200. Autor: Miguel Ángel Andrés Llamas (abogado).

El año de 360 días ¿uso o abuso bancario? Autor: Javier González Granado (notario)

 

 

El componente humano no es sustituible en banca

Recomendamos desde Coachbank la lectura de este interesante artículo publicado por el profesor Santiago Carbó en el diario El País con el título ‘Reconectar banca y sociedad’, en el que ofrece unas interesantes reflexiones sobre la crisis que atraviesan las relaciones entre los bancos y una gran parte de la sociedad, afectadas por una grave falta de confianza y en la que se refleja un importante elemento de castigo. El autor aboga por realizar esfuerzos que reconecten la banca con la sociedad y afirma que para ello es importante redefinir y afianzar el componente relacional, la conexión humana entre gestores y clientes, indispensable para el éxito del negocio bancario. El auge de las fintech y la innovación en canales digitales sin duda revolucionará (ya lo está haciendo) la forma en la que los clientes se relacionan con sus bancos pero de ninguna manera pueden sustituir a las personas que establecen el vínculo personal desempeñando el papel fundamental de gestores financieros, ya que para establecer una relación de confianza los clientes deben conocer a su interlocutor independientemente del canal tecnológico que se esté utilizando.

Desde Coachbank añadimos una reflexión adicional: son las entidades financieras las que tienen que ser primeras interesadas en recuperar la confianza de los clientes bancarios. Aunque vivamos en plena revolución tecnológica y cada día surgen nuevas formas de relacionarse entre entidades y clientes, hay algo que nunca cambia: los bancos los hacen las personas. Si los clientes bancarios establecen relaciones de confianza con gestores de su sucursal difícilmente estarán dispuestos a cambiar de banco, por mejores que sean las condiciones que se les ofrezcan y modernas sean sus infraestructuras.

Son las entidades financieras las que tienen mayor cuota de culpa en esta crisis de confianza y su relación con la sociedad, a ellas compete recuperarlas. Las actuales políticas de recursos humanos, el desperdicio del talento, la deshumanización del trabajador bancario y el desprecio o ignorancia de las necesidades de los clientes están en la raíz del problema. Tendrán una ventaja competitiva las entidades que antes reviertan esta situación y recuperen la confianza y el crédito de sus clientes y sus trabajadores.

Los bancos devuelven las comisiones por reclamación de deuda

En caso de reclamación los bancos devuelven sin discusión las comisiones por reclamación de deuda porque saben que es una práctica bancaria cuestionada por el Banco de España. Esta es una de las comisiones más generalizadas que se adeudan en las cuentas corrientes o de ahorro de los clientes bancarios, y puede aparecer en los extractos con otras denominaciones similares en función de la entidad: comisión por reclamación de deuda, comisión por reclamación de posiciones deudoras, gastos de reclamación de deudas, etc.

Los sufridores de este tipo de comisiones saben que aparecen en sus cuentas de forma automática a los pocos días de quedar en descubierto, por la mera ejecución de una aplicación informática que funciona de forma automática adeudando dicho importe, sin corresponder en absoluto a una efectiva reclamación de posiciones deudoras por parte de la sucursal. De hecho en bastantes ocasiones el saldo deudor aumenta, aún después de la supuesta reclamación, por autorizar la sucursal otros cargos contra la deuda, lo que demuestra que de hecho no existe ninguna preocupación por la situación de descubierto en cuenta. Además la pretendida gestión de regularización consiste exclusivamente en una comunicación escrita enviada por correo ordinario por la que se está repercutiendo un coste desproporcionado equivalente a multiplicar por 100 el franqueo postal correspondiente. Existe en muchos casos una desproporción entre el importe de la comisión por descubierto y el propio saldo descubierto, e incluso ocasiones en que el importe adeudado por comisión de descubierto es superior al saldo reclamado.

Las entidades continúan aplicando esta comisión de forma sistemática, lo que en general se considera una mala práctica bancaria. En este sentido el Banco de España viene señalando en sucesivas ocasiones, como puede leerse en las Memorias Anuales del Servicio de Reclamaciones, las líneas de actuación correcta aplicable a cada uno de los conceptos reclamados:

•“…la aplicación sistemática de una comisión de impago constituye en general una mala práctica bancaria cuyo devengo debe estar vinculado a la existencia efectiva de gestiones de reclamación realizadas ante el cliente deudor y ser proporcional a su coste efectivo”.
•“La T.A.E. del descubierto en cuentas corrientes no puede superar 2,5 veces el interés legal del dinero en cada momento.” La TAE incluye el coste soportado por el descubierto tanto por intereses como por comisiones. El interés legal del dinero para el año 2016 se ha fijado en el 3%, por lo que la TAE máxima de un descubierto es del 7,5%. Tan sólo el tipo de interés deudor excede sobradamente este límite.

La tasa de reclamaciones por este tipo de comisión es muy baja, por lo que a las entidades les resulta rentable su aplicación, aunque devuelvan sin discutir los importes que se les reclaman por este concepto. Desde COACHBANK podemos señalar que hemos planteado en lo que va de año 6 reclamaciones por comisiones de reclamación de deuda y todas han sido favorables a los clientes, con importes desde 180 hasta 1.330 euros. Este último caso incluía todas las comisiones por descubierto adeudadas en la cuenta entre los años 2012, 2013, 2014 y 2015.

Animamos a los clientes bancarios a luchar contra esta mala práctica bancaria y reclamar cualquier importe que se les adeude por comisión de máximo descubierto.